fiscalidad de una empresa

Cómo afrontar la Fiscalidad de tu empresa sin morir en el intento

Recogemos aquí un artículo de directivosygerentes.es que nos parece muy interesante para quienes aún esto de la fiscalidad de una empresa les resulta algo demasiado complejo para entenderlo. Si necesitáis ayuda o asesoramiento, en Tutoría Empresarial nos tienes a tu disposición. Estamos en Madrid, en el Barrio de Prosperidad, muy cerca de Avenida de América. Llámanos o escríbenos y estaremos encantados de atenderte.

 

Quizá en otro momento del año, el título de este artículo nos podría resultar algo sensacionalista. Pero estamos seguros de que si se preguntara a cualquier empresa o autónomo en estos días sobre cómo afrontan las obligaciones fiscales en las que están inmersos, no les parecería nada exagerado el titular.

 

Y si hablamos de Despachos Profesionales y Fiscalidad, dichas obligaciones se multiplican por el número de clientes para los que trabajan.

¿Qué es la Fiscalidad?

Empecemos por el principio definiendo qué entendemos por Fiscalidad. Con este término, nos referimos al conjunto de normas, reglamentos, leyes y procedimientos del sistema tributario y las relaciones de los diferentes agentes económicos con Hacienda.

Su objetivo no es otro que la recaudación ordenada de recursos económicos para el Ejecutivo. Dichos recursos se utilizan para llevar a cabo tantas acciones como sean necesarias para obtener el bienestar de la ciudadanía.

En cada país, la Fiscalidad es diferente y en el caso de España, estamos hablando de que la recaudación de estos recursos económicos se hace a través de:

  • Impuestos: aportación económica obligatoria que se paga para contribuir a la Hacienda Pública
  • Tasas: pago por la utilización de un bien público
  • Contribuciones: son aportaciones económicas que se hacen a Hacienda a cambio de una contraprestación para el contribuyente, que siempre supone un beneficio o un aumento de valor de sus bienes
Tipos de impuestos en España

En cada país, la Fiscalidad funciona de manera diferente. En el caso de España, aunque rigen unas leyes comunes, hay ciertas Comunidades Autónomas que funcionan con una Fiscalidad propia y específica, como es el caso de Navarra y el País Vasco.

Pero dejando de lado este hecho específico, vamos a definir cuáles son los tipos de impuestos que se aplican en España y que todos los ciudadanos debemos pagar obligatoriamente.

Impuestos directos

Son aquellos que se aplican sobre cada ciudadano en función de su capacidad económica, reflejada principalmente en su renta y en su patrimonio.

Su característica fundamental es que, a medida que crece la capacidad económica de cada ciudadano, en este caso la base imponible de su renta, también aumenta el porcentaje de impuestos que debe pagar.

El más conocido de los impuestos directos es el IRPF o Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas; pero también se incluyen aquí el Impuesto sobre Sociedades o los impuestos sobre Patrimonio o Sucesiones, que actualmente están cedidos a las comunidades autónomas, siendo éstas las que regulan su recaudación.

Impuestos indirectos

Son impuestos que se aplican de manera indirecta a los ciudadanos como, por ejemplo, el IVA a través del consumo de bienes y servicios, la Renta de Aduanas, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales o impuestos especiales como los que gravan el tabaco, los hidrocarburos o las bebidas alcohólicas.

En este caso, se trata de un impuesto igual para todos los ciudadanos, independientemente de su renta y su poder adquisitivo.

Impuestos locales o autonómicos

Hay ciertos impuesto cuya recaudación (y regulación) corre a cargo de Ayuntamientos, Provincias o Comunidades Autónomas. Los más destacados en España son el IBI o Impuesto sobre Bienes Inmuebles, el IAE o Impuesto Sobre Actividades Económicas y el Impuesto a vehículos de tracción mecánica, también conocido como Impuesto de circulación.

Digitalización y automatización de procesos fiscales

Sin duda, ya no sorprende a nadie que cada vez más sea posible digitalizar procesos relacionados con la Fiscalidad. Y contar con programas que nos ayuden a gestionar la Fiscalidad de nuestra empresa facilita enormemente los trámites administrativos y la comunicación y presentación de impuestos ante la Administración Pública.

¿Qué debe incluir un programa de gestión de la Fiscalidad?

Hay varios puntos que son esenciales para que un programa nos pueda ayudar de manera eficiente con la correcta gestión de la Fiscalidad de la empresa.

En primer lugar, que permita mejorar y agilizar la presentación de modelos en las administraciones públicas, pudiendo presentar modelos estatales y forales, impuestos de Sociedades y depósitos de cuentas, entre otros.

Esto implica que desde el propio programa puedas conectar con la AEAT y así subir el modelo correspondiente en cada caso.

Además, debe permitirte generar también el Impuesto de Sociedades con un cálculo previo que facilite su correcta presentación. Todo en una única plataforma que centralice el trabajo y lo facilite.

Y por supuesto, que contemple los casos específicos de las diferentes comunidades autónomas.

De este modo, gracias a la digitalización de los procesos, ahorrarás tiempo y recursos tanto si eres una empresa como si eres un despacho profesional, dedicando tus mayores esfuerzos a hacer crecer tu negocio y ofrecer valor añadido a tus clientes.

Fuente: Directivos y Dirigentes