baja por dolor menstrual

Estas son las nuevas bajas por enfermedad reconocidas a partir del 1 de junio

Comienza junio y con él nuevas disposiciones reconocidas por la Seguridad Social con respecto a las bajas por incapacidad temporal.

Si el pasado 1 de abril entraba en vigor el hecho de que no tuvieran que ser los trabajadores los que entregaran el parte de baja médica a sus empresas, (sino que tenían que ser los propios servicios públicos de Salud los que, por vía telemática, trasladen esta información a las empresas) cumpliendo así lo dictaminado en el Real Decreto-ley 1060/2022, de 27 de diciembre, y publicado el 6 de enero de 2023 en el BOE, es ahora en Junio cuando llegan nuevas novedades en torno a nuevos reconocimientos de bajas por enfermedad (Incapacidad Temporal (IT) y que afectan directamente a las mujeres.

Se trata de la baja por menstruación incapacitante (o baja médica por regla dolorosa), la incapacidad temporal por aborto y la incapacidad temporal a partir de la semana 39 de embarazo por riesgo de la gestante. Así lo recoge la Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero (por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo) que, como decimos, entraba en vigor desde el día 1 de Junio.

A continuación os contamos qué características tienen y cómo os afecta, seáis empresarios o trabajadoras.

Incapacidad temporal por menstruación incapacitante                                                                                                               

La citada Ley Orgánica 1/2023 recoge que “se tendrán en cuenta los casos de menstruación incapacitante secundaria o dismenorrea secundaria asociada a patologías tales como endometriosis, miomas, enfermedad inflamatoria pélvica, adenomiosis, pólipos endometriales, ovarios poliquísticos, o dificultad en la salida de sangre menstrual de cualquier tipo, pudiendo implicar síntomas como dispareunia, disuria, infertilidad, o sangrados más abundantes de lo normal, entre otros”. Estas patologías se traducen en dolores intensos, calambres, cólicos, náuseas, mareos y vómitos que algunas mujeres sufren en cada ciclo.

De esta forma, la menstruación que se considere incapacitante dará derecho a una baja médica que, eso sí, no podrá superar los tres días, aunque podrá revisarse posteriormente por parte del médico hasta un máximo de 5 días si éste lo considera necesario.

Como cualquier baja, y tal y como te contábamos antes, no tendrá que ser la trabajadora quien entregue a su empresa la baja, sino que serán los propios servicios públicos quien se la hagan llegar.

Esta baja se considerará, a efectos laborales, una baja por enfermedad común, al cotizar por contingencias comunes y el subsidio se abonará a cargo de la Seguridad Social desde el día de la baja en el trabajo.

Incapacidad temporal por interrupción del embarazo                                                                                                               

Según la normativa legal, “la baja médica debida a la interrupción del embarazo, de forma voluntaria o involuntaria, puede percibirse mientras reciba asistencia sanitaria por el Servicio Público de Salud y esté impedida para el trabajo”. La ley también elimina el plazo de reflexión de 3 días y el consentimiento paterno para mujeres de 16 y 17 años.

El subsidio corresponde con el salario el primer día, entre el segundo y el día 20, corresponde con el 60% de la base reguladora y, a partir del día 21, se cobrará el 75%. Lo abonará la Seguridad Social desde el día siguiente al de la baja en el trabajo, estando a cargo del empresario el salario íntegro correspondiente al día de la baja.

 

Incapacidad temporal por gestación de la mujer trabajadora desde la semana 39                                                                                                               

Cuando una mujer embarazada inicie la semana 39 de gestación, tendrá la opción de solicitar la baja laboral, que de ser necesario se podría alargar hasta la fecha del parto. Igual que la incapacidad temporal por interrupción del embarazo, corresponde a la Seguridad Social hacerse cargo de la baja desde el día siguiente al que abandona el trabajo, aunque ese primer día debe abonarlo el empresario. Y, por supuesto, como cualquier baja médica debe ser valorada y gestionada por un médico.

La ley especifica al respecto de esta ayuda que: “la embarazada continuará percibiendo la prestación correspondiente a dicha situación mientras ésta deba mantenerse”.

Estas son las nuevas bajas por enfermedad que han entrado este mes. Y, ni que decir tiene que si una mujer es despedida tras acogerse a alguna de estas bajas -como ocurre con cualquier otra baja por cuestiones de salud- se consideraría despido nulo.