que es un falso autonomo

¿Qué son los falsos autónomos?

En los últimos años, el fenómeno de los «falsos autónomos» ha adquirido gran relevancia en el ámbito laboral. Este término hace referencia a aquellos trabajadores que, siendo dependientes económicamente de una empresa, son clasificados como autónomos, lo que les priva de derechos y protecciones laborales fundamentales. En este artículo, examinaremos la legislación relacionada con los falsos autónomos, analizaremos los sectores más afectados por esta problemática y destacaremos las implicaciones de la precariedad laboral asociada a este fenómeno.

Legislación y definición de falsos autónomos

La legislación laboral de diversos países establece claramente los criterios para distinguir entre un autónomo y un trabajador por cuenta ajena. En general, la figura del autónomo se caracteriza por la autonomía en la gestión de su actividad, la asunción de riesgos económicos y la ausencia de una relación de subordinación con la empresa contratante. Sin embargo, en la práctica, muchas empresas utilizan la clasificación de autónomo de manera abusiva para evadir responsabilidades laborales y reducir costos.

En respuesta a esta problemática, algunos países han implementado medidas para combatir los falsos autónomos. Por ejemplo, en España se aprobó la Ley 20/2007, que establece criterios más estrictos para la determinación del trabajo autónomo y permite a los trabajadores reclamar su condición de asalariados en caso de abuso. A pesar de estos esfuerzos legislativos, la situación de los falsos autónomos sigue siendo una preocupación importante en varios sectores laborales.

Específicamente, en nuestro país la legislación sobre falsos autónomos y el fraude laboral se encuentra regulada en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS). Se trata de un conjunto de normas creadas para garantizar el cumplimiento de las obligaciones laborales por parte de las empresas y prevenir el fraude en la contratación y clasificación de los trabajadores. En el caso de los falsos autónomos, se busca evitar la utilización abusiva de la figura del trabajador autónomo para encubrir una relación laboral subordinada.

De acuerdo con la LISOS, se considera infracción muy grave el uso de la figura del autónomo de manera indebida cuando exista una relación laboral de dependencia. Esta infracción puede ser sancionada con multas proporcionales a la gravedad y las circunstancias de cada caso.

Además, la LISOS establece una serie de criterios para determinar la existencia de una relación laboral encubierta. Entre los elementos que se consideran relevantes para determinar esta situación se encuentran:

      • La prestación de servicios de forma personal y directa: Si el trabajador está obligado a realizar su actividad de manera personal y no puede ser sustituido por otra persona, esto podría indicar una relación laboral encubierta.
      • La dependencia económica: Si el trabajador depende económicamente de la empresa contratante, es decir, si la empresa es su principal fuente de ingresos y no tiene una autonomía económica real, se podría considerar que existe una relación laboral subordinada.
      • La ajenidad en la asunción de riesgos: Si el trabajador no asume riesgos económicos propios de un trabajador autónomo, como inversiones, pérdidas o responsabilidades comerciales, esto puede indicar que en realidad se encuentra en una relación laboral encubierta.
      • La integración en la organización de la empresa: Si el trabajador se encuentra bajo el control y la dirección de la empresa, siguiendo sus instrucciones y horarios de trabajo, esto puede ser un indicio de relación laboral subordinada.

 

Además, la reciente reforma del artículo 311 del Código Penal, establece penas de prisión de 6 meses y hasta 6 años, y una multa de seis a 12 meses a empresarios que contraten falsos autónomos de forma reincidente o que restrinjan de forma habitual los derechos laborales o las condiciones de trabajo pactadas, tanto en contratos como en convenios.

Sectores afectados por los falsos autónomos

Los falsos autónomos se encuentran presentes en una amplia gama de sectores económicos, aunque algunos son más propensos a esta práctica abusiva. Entre los sectores más afectados se encuentran:

        • Transporte: Este ha sido uno de los más afectados por la contratación de falsos autónomos. En plataformas de transporte como Uber, Cabify o Deliveroo, muchos conductores y repartidores son clasificados como autónomos a pesar de estar sujetos a un control y una dependencia económica por parte de la empresa. Esto les priva de derechos laborales básicos y protecciones sociales.
        • Construcción: En el sector de la construcción, es común encontrar casos de falsos autónomos. Empresas constructoras y contratistas han utilizado esta práctica para reducir costos laborales y evadir responsabilidades, como el pago de cotizaciones sociales y prestaciones laborales. Trabajadores que realizan labores de albañilería, pintura, fontanería, entre otros, pueden ser clasificados erróneamente como autónomos.
        • Hostelería: Aquí se han identificado casos de falsos autónomos, especialmente en bares, restaurantes y hoteles. Camareros, cocineros, personal de limpieza y otros trabajadores suelen enfrentar situaciones de dependencia económica y subordinación, a pesar de ser clasificados como autónomos. Esto les impide acceder a derechos laborales y beneficios sociales.
        • Logística: La contratación de falsos autónomos también es frecuente en el sector logístico. Repartidores de paquetería y mensajería son clasificados como autónomos, a pesar de que su trabajo esté sujeto a la dirección y el control de la empresa contratante. Estos trabajadores suelen enfrentar largas jornadas laborales y condiciones de trabajo precarias sin las protecciones laborales adecuadas.
        • Sector digital: En el ámbito digital, muchas plataformas colaborativas clasifican a sus trabajadores como autónomos, aunque estos se encuentren bajo una fuerte dependencia y control por parte de la empresa. Esto ocurre en sectores como el diseño gráfico, la programación, el marketing digital y la traducción, entre otros. Los falsos autónomos en este sector se enfrentan a la falta de estabilidad laboral y la ausencia de derechos y protecciones laborales.

Precariedad laboral y consecuencias para los falsos autónomos

La situación de los falsos autónomos conlleva una serie de consecuencias negativas en términos de precariedad laboral. Estos trabajadores se ven privados de beneficios esenciales como la seguridad social, la protección contra el despido injustificado y la negociación colectiva. Además, suelen enfrentar jornadas laborales extensas y condiciones de trabajo difíciles sin compensaciones adecuadas.

La falta de estabilidad laboral y la incertidumbre económica son factores que impactan negativamente en la calidad de vida de los falsos autónomos. Además, la ausencia de protecciones laborales adecuadas los deja en una situación de vulnerabilidad ante posibles abusos por parte de las empresas.

Impacto económico y social

La proliferación de los falsos autónomos tiene un impacto significativo tanto a nivel económico como social. Por un lado, las empresas que utilizan esta práctica se benefician de una reducción de costos, ya que evaden el pago de cotizaciones sociales y otros beneficios asociados al empleo regular. Esto puede generar una competencia desleal en el mercado y perjudicar a las empresas que sí cumplen con sus obligaciones laborales.

A nivel social, la precariedad laboral derivada de la clasificación abusiva de los trabajadores como autónomos contribuye al aumento de la desigualdad y la exclusión social. Los falsos autónomos se encuentran en una situación de desventaja para acceder a créditos, préstamos o beneficios sociales, lo que dificulta su capacidad para progresar económicamente y tener una vida digna.

En toda esta situación, una asesoría laboral desempeña un papel fundamental. Contar con una puede suponer para la empresa la tranquilidad total, buscando fórmulas laborales adecuadas a sus necesidades, pero sabiendo también que se cumple con la legislación. Algunas de las cosas en las que podemos brindar apoyo desde una asesoría laboral es:

      • Análisis de la situación: Realizando un análisis exhaustivo de la situación laboral de los trabajadores para determinar si están siendo clasificados correctamente como autónomos o si, en realidad, se encuentran en una relación laboral subordinada. Esto implica revisar las condiciones de trabajo, el nivel de dependencia económica y los criterios establecidos por la legislación vigente.
      • Cumplimiento de la legislación laboral: Brindando orientación sobre las obligaciones legales, los derechos de los trabajadores y los requisitos para evitar la clasificación indebida de los empleados como autónomos.
      • Asesoramiento en la contratación: Proporcionando orientación sobre los diferentes tipos de contratos y las modalidades de contratación disponibles. Esto permite a las empresas contratar de manera adecuada y evitar la clasificación incorrecta de los trabajadores como autónomos cuando deberían ser considerados empleados.
      • Gestión de riesgos y prevención de sanciones: Esto implica identificar posibles riesgos legales, evaluar las circunstancias específicas de cada caso y adoptar medidas para prevenir sanciones por incumplimiento de la legislación laboral.
      • Representación y defensa legal: En caso de disputas laborales o procesos legales relacionados con la clasificación de los trabajadores como falsos autónomos, una asesoría laboral puede brindar representación y defensa legal. Esto implica apoyar a las empresas en la resolución de conflictos laborales y en la defensa de sus intereses legales.

La experiencia y conocimiento en materia laboral de una asesoría laboral permiten a las empresas cumplir con las regulaciones, evitar riesgos legales y garantizar el respeto de los derechos de los trabajadores. Esta protección de los trabajadores, independientemente de su clasificación contractual, es fundamental para construir una sociedad justa y equitativa. La lucha contra los falsos autónomos es un desafío que requiere una atención continua y la adopción de medidas efectivas para garantizar la dignidad y los derechos laborales de todos los trabajadores.