Qué tareas realiza un Asesor Fiscal

¿Qué tareas realiza un Asesor Fiscal?

 

En cualquier empresa, las labores asociadas al desarrollo de la actividad implican el grueso del negocio. Nos referimos a todas aquellas actividades relacionadas con la producción, relación con proveedores, comercialización y ventas, empleados, etc. Pero, además, a esto hay que sumar una parte imprescindible: la parte económica y el pago tributario de impuestos.

Sin duda, este es uno de los principales ámbitos donde las empresas primero suelen fracasar, al tratarse de temas clave, muchas veces muy distanciados de la formación de los propios emprendedores. Conforme la empresa va creciendo, también es uno de los puntos a los que antes se le suele dedicar atención, bien sea con la contratación de profesionales que se encarguen de toda la parte económica de la empresa o delegándolo a una empresa externa, como una gestoría fiscal y contable como Tutoría Empresarial que se encargue, para que los empresarios solo tengan que dedicarse al desarrollo de su producto o servicio.

Pero, ya sea trabajando en nómina para la propia empresa o bajo la contratación de una empresa/gestoría externa, es importante conocer alguno de los perfiles más importantes de los departamentos vinculados a la parte financiera del negocio. Por ello queremos empezar hoy a hablaros de qué es y qué funciones engloba un Asesor Fiscal.

 

¿Qué es un Asesor Fiscal?

Un asesor fiscal es un profesional especializado en derecho fiscal y asesoramiento financiero. Se enfoca, por un lado, en brindar asesoramiento y asistencia técnica en materia tributaria y fiscal a los clientes (sean empresas o particulares), en sus declaraciones y operaciones con el fin de encontrar la opción fiscal más ventajosa respetando la ley; y por otro, a asesorar acerca de la correcta gestión en el cumplimiento de las obligaciones tributarias ante los organismos de administración tributaria, en base a su situación particular.

Además, también puede ayudar en la planificación fiscal, la optimización de impuestos, la elaboración y presentación de declaraciones tributarias y otros aspectos relacionados con la fiscalidad. Y todo ello, tomando nota de los recursos de sus clientes e identificando las posibles implicaciones fiscales. Así, en caso de litigio o litigación, podrá dialogar con la administración tributaria alegando a su favor.

 

¿De qué se encarga un asesor fiscal?

Los temas tributarios requieren conocimientos especializados y periódicamente actualizados. La mejor solución es contar a un asesor fiscal, ya sea simplemente orientador o también realice las tareas de gestión.

La actividad de asesoramiento fiscal requiere una gran cultura jurídica y fiscal, pudiendo estar capacitado -en función de la naturaleza de su cliente- para intervenir tanto en la fiscalidad de sociedades, como en la fiscalidad inmobiliaria y patrimonial o en la fiscalidad internacional.

La mayor diferencia que existe en el ámbito de actuación del asesor fiscal radica en si trabaja para una empresa o para un particular. Así pues, a modo de resumen podríamos hablar de:

Asesor fiscal para particulares

El asesor fiscal de personas físicas interviene principalmente en materia patrimonial (fiscalidad de las personas físicas, fiscalidad de las inversiones en alquiler, transmisión de bienes, etc.). Su función es asesorar y apoyar a las personas físicas en la definición de una estrategia fiscal proponiendo soluciones de optimización fiscal al tiempo que asegura y valida las operaciones para reducir el riesgo de auditorías fiscales para las personas físicas.

Asesor fiscal para empresas

El asesor fiscal de sociedades asesora y apoya a las empresas en sus elecciones fiscales con el fin de aumentar la rentabilidad neta de la empresa. El asesor fiscal de empresas apoya a la empresa tanto en el contexto de su funcionamiento diario como en el contexto de sus operaciones excepcionales (adquisición de activos, fusión, transmisión, transmisión, etc.).

 

Entre las tareas y deberes más destacados de un Asesor Fiscal, encontramos:
          1. Promover que la empresa cumpla las con las obligaciones legales que le corresponda, estando informado e informando a la misma sobre cualquier novedad y modificaciones de leyes en carácter tributario y financiero.
          2. Estar al día y controlar la contabilidad de la empresa (no realizarla en sí, ya que esta labor dependerá de los gestores) para así estudiar el factor oportunidad que permita el ahorro para la misma.
          3. Realizar el estudio, asesoramiento y planificación fiscal de la empresa y de nuevas estructuras societarias.
          4. Asistir y representar al autónomo o a la empresa ante cualquier Inspección Tributaria, prestando sus servicios en la gestión de requerimientos por parte de la Agencia Tributaria y comunicaciones con Hacienda.
          5. Intervenir en la defensa fiscal del autónomo o el empresario, en las revisiones fiscales, los recursos por parte de Hacienda y reclamaciones, en la presentación y gestión de recursos administrativos, económico-administrativos y contenciosos, así como en la gestión de apoderamientos.
          6. Puede -demás, con funciones de gestión- elaborar y presentar en nombre de la empresa las declaraciones censales e Impuestos de Actividades Económicas, liquidaciones trimestrales del IVA, IRPF e IGIC, la declaración y la presentación de los impuestos de sociedades, la declaración y la presentación del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la declaración y la presentación de declaraciones informativas y la gestión de pagos fraccionados y retenciones.

 

¿Por qué es importante contar con un Asesor Fiscal en las empresas?

Además de lo que ya hemos comentado hasta ahora, contar en las empresas con un asesor fiscal es importante porque:

          • Es un especialista: Los asesores fiscales tienen un conocimiento especializado de las leyes y regulaciones fiscales, lo que les permite ayudar a las empresas a cumplir con todas sus obligaciones fiscales y tributarias. Además, también pueden brindar asesoramiento sobre la planificación fiscal y la optimización de impuestos.
          • Ahorran tiempo y dinero: Los asesores fiscales pueden ahorrar tiempo y dinero al manejar todo el papeleo y la contabilidad. Además, pueden ayudar a los clientes a reducir sus impuestos y aprovechar cualquier beneficio fiscal disponible.
          • Previenen los errores: Unido al punto anterior, los asesores fiscales son expertos en evitar errores y omisiones en la contabilidad y las declaraciones fiscales (lo que también se traduce por un ahorro de tiempo y dinero). Además, pueden ayudar a prevenir problemas legales relacionados con la fiscalidad.
          • Son representantes ante las autoridades fiscales: En caso de que una empresa o individuo sea objeto de una auditoría o inspección fiscal, los asesores fiscales pueden representarlos ante las autoridades fiscales y ayudar a garantizar que se cumplan todas las obligaciones fiscales.

 

En resumen, contar con un asesor fiscal ofrece numerosas ventajas para los negocios, que van desde garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y tributarias y el ahorro de tiempo y recursos hasta la reducción de riesgos fiscales y el cumplimiento normativo, lo que puede contribuir a mejorar la gestión financiera y tributaria de la empresa y, en última instancia, su rentabilidad. Si aún tienes dudas sobre las ventajas de contar con un asesor fiscal, pregúntanos. En nuestra gestoría del barrio de Prosperidad estaremos encantados de atenderte.